Comisión Bicameral para la investigación del origen y seguimiento del pago de la deuda externa

24/09/2014

El tema de Griesa y los buitres y el debate mundial que se generó en torno a la necesidad de crear un marco jurídico multilateral para los procesos de reestructuración de deudas, de algún modo eclipsó un tema que entendemos es sustancial en todo este asunto. Nos referimos a un aspecto de la recientemente sancionada ley de Pago Soberano y Reestructuración de la Deuda del que no se habló mucho. Se trata de la creación de una comisión bicameral para la investigación del origen y seguimiento del pago de la deuda externa.

Por Gustavo Nagel

La misma tendrá por finalidad, según explica el texto de la ley, “investigar y determinar el origen, la evolución y el estado actual de la deuda exterior de la República Argentina desde el 24 de marzo de 1976 hasta la fecha, incluidas sus renegociaciones, refinanciaciones, canjes, megacanje, blindajes, los respectivos pagos de comisiones, default y reestructuraciones”.

Se trata de una definición central, a la luz de la gran influencia que tuvo el endeudamiento externo en nuestro país, desde el nacimiento mismo de la Nación, pero especialmente en el último cuarto del siglo XX. Endeudamiento que sumado a las recetas del Consenso de Washington y al neoliberalismo, paralizaron el desarrollo nacional afectando los recursos del sector público y reduciendo la autonomía del país.

Vale mencionar como antecedente el fallo del juez Jorge Bellesteros en el año 2000, ratificando la ilegitimidad de gran parte de la deuda contraída durante la dictadura militar a partir del endeudamiento deliberado de empresas estatales, como YPF y de la recordada estatización de la deuda privada motorizada en 1982 por Domingo Cavallo.

El “Megacanje” del 2001 fue otro de los hitos nefastos en el manejo de la deuda, y contó, otra vez, con la activa participación de Domingo Cavallo y del hoy diputado macrista Federico Sturzenegger. Ellos implementaron la idea de David Mulford, ex secretario del Tesoro norteamericano y vicepresidente del Credit Suisse First Boston, que haciendo un pase de magia financiero logró embolsar comisiones que alcanzaron los 150 millones de dólares.

A todas luces, la creación de la Comisión Bicameral constituye una herramienta con la que se podrá investigar, y eventualmente sancionar, a los responsables del desmanejo y los fraudes ligados a la deuda externa.

Sin dudas es una asignatura que nos debemos como sociedad, más aún hoy, cuando los candidatos de los medios de comunicación hegemónicos, plantean —cada vez con más fuerza— la idea de recomponer los vínculos “carnales” con el concierto financiero internacional y que el país, como ya lo hace Macri con la Ciudad de Buenos Aires, vuelva a endeudarse.

Micro Radial del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos