Pasión y coraje. Por Edgardo Form.

12/04/2013


Tiempo Argentino - Opinión


La catástrofe provocada por las inundaciones generó como contrapartida una verdadera catarata solidaria. Miles de ciudadanos y ciudadanas, especialmente jóvenes, se desplegaron en la zona del desastre con indudable vocación de servicio y amor al prójimo.

Con mayor o menor grado de organización, los voluntarios aportaron sus mejores energías para mitigar las consecuencias del anegamiento, procurando que la mano tendida generosamente llegara sobre todo a los sectores más necesitados.

Así, hubo chicas y muchachos que no dudaron en cargar colchones, bidones de agua mineral y mantas. También recogieron toneladas de basura e hicieron lo imposible para trasladar a los damnificados hacia lugares seguros.

Entre los socorristas hubo quienes llevaban crucifijos colgados de sus cuellos. Otros portaban camisetas con los símbolos de sus organizaciones políticas o sociales. Todos, de un modo u otro, procuraban que la simbología de su pertenencia les diera identidad, fuerza interior y espíritu de cuerpo. Esa es una de las formas en la que exteriorizamos nuestras ideas y más aún, nuestros mejores ideales. Sobre todo, en momentos difíciles como estos, en los que se ponen a prueba las convicciones y la voluntad de hacer por los demás.

Eso es militancia. Pura pasión y coraje. Y es mucho más que partidismo. Es la forma en que el Estado puede llegar a los intersticios de la sociedad. Es uno de los caminos para acortar la distancia entre el poder institucional y la ciudadanía. Y si bien la historia de nuestro país tiene innumerables ejemplos de altruismo en circunstancias de crisis, el protagonismo de la muchachada en estos momentos es parte del nuevo tiempo político iniciado a partir del 25 de mayo de 2003.

Por eso hay que celebrar la presencia masiva y entusiasta de la juventud, porque además de ser nuestra proyección hacia el futuro, son parte inseparable de un presente cargado de esperanza.

Referentes

Carlos Heller

Presidente PSol

Juan Carlos Junio

Secretario General